El Fondo Monetario Internacional (FMI) presentó su actualización del Informe de Perspectivas de la Economía Mundial (World Economic Outlook Update) correspondiente a enero de 2026, en el que prevé un crecimiento global moderado, condicionado por tensiones geopolíticas, un contexto financiero aún restrictivo y diferencias marcadas entre economías avanzadas y emergentes.
Según el organismo, la economía mundial crecerá 3,1% en 2026, un desempeño similar al registrado en 2025, aunque por debajo del promedio histórico previo a la pandemia. El informe señala que, si bien la inflación continúa desacelerándose a nivel global, los riesgos a la baja siguen siendo relevantes y limitan una recuperación más sólida.
Economías avanzadas: crecimiento contenido
En el caso de las economías avanzadas, el FMI proyecta una expansión de 1,7% en 2026, impulsada principalmente por Estados Unidos, que mantendría un crecimiento por encima del promedio de este grupo. Sin embargo, Europa enfrenta un escenario más complejo, afectado por una demanda interna débil, menores niveles de inversión y el impacto persistente de las tensiones energéticas y geopolíticas.
El organismo advierte que las políticas monetarias restrictivas, aunque necesarias para consolidar la baja de la inflación, continúan afectando el dinamismo económico, especialmente en sectores sensibles al crédito.
Mercados emergentes y en desarrollo: mayor dinamismo, pero con riesgos
Para las economías emergentes y en desarrollo, el FMI estima un crecimiento del 4,1%, liderado por Asia, con China e India como principales motores. No obstante, el informe destaca que este grupo de países enfrenta desafíos estructurales, como elevados niveles de deuda, menor margen fiscal y vulnerabilidad frente a cambios en las condiciones financieras internacionales.
En América Latina, el crecimiento seguiría siendo moderado, condicionado por la debilidad de la inversión, la volatilidad financiera y la necesidad de avanzar en reformas estructurales que fortalezcan la productividad y la estabilidad macroeconómica.
Inflación y política monetaria
El informe subraya que la inflación global continúa descendiendo, aunque de manera desigual entre regiones. En este contexto, el FMI recomienda cautela en la flexibilización de las políticas monetarias, remarcando que un relajamiento prematuro podría poner en riesgo los avances logrados en la estabilidad de precios.
Asimismo, advierte que el elevado nivel de deuda pública en muchos países limita la capacidad de respuesta ante eventuales shocks externos, por lo que considera clave avanzar en estrategias fiscales creíbles y sostenibles.
Riesgos y perspectivas
Entre los principales riesgos identificados, el FMI menciona la intensificación de conflictos geopolíticos, el endurecimiento de las condiciones financieras globales y los efectos del cambio climático sobre la actividad económica. Como contrapartida, una desaceleración más rápida de la inflación o una mejora en la confianza de los mercados podría impulsar un crecimiento mayor al previsto.
En este escenario, el organismo insiste en la necesidad de fortalecer la cooperación internacional y avanzar en reformas que promuevan el crecimiento sostenible, la estabilidad financiera y la resiliencia económica a largo plazo.