En un mes que quedará grabado en los libros de historia de la industria hidrocarburífera nacional, el yacimiento Loma Campana alcanzó en diciembre una producción de 100.000 barriles diarios de petróleo. Este logro posiciona al área como el primer bloque de la formación Vaca Muerta en alcanzar esta cifra, consolidando el potencial exportador del país.
Ubicado en el corazón de la cuenca neuquina, Loma Campana ha sido el "laboratorio" y el buque insignia del desarrollo no convencional en Argentina. Este récord no solo es una cifra productiva, sino la validación técnica y operativa de que Vaca Muerta puede competir en escalas de eficiencia similares a las de las cuencas más importantes de Estados Unidos.
El éxito de este hito se fundamenta en una alianza sólida y sostenida entre YPF SA y Chevron, una asociación que comenzó hace más de una década y que ha permitido la transferencia de tecnología, estándares internacionales y una inversión de capital constante para el desarrollo del bloque.
Desde la compañía de bandera destacaron que este resultado es un testimonio directo de la ejecución del Plan 4x4, la estrategia central que impulsa la transformación de YPF. Este plan tiene como objetivo principal maximizar la eficiencia operativa y concentrar los esfuerzos en las áreas de mayor rentabilidad para convertir a la Argentina en un exportador neto de energía.
"Estamos demostrando con hechos que el Plan 4x4 es el motor de nuestra transformación", señaló el CEO de YPF, Horacio Marin, subrayando el compromiso de los equipos técnicos y operativos que hicieron posible superar la barrera de los 100.000 barriles.
La meta de corto y mediano plazo es clara: YPF busca seguir escalando la producción para alcanzar el objetivo estratégico de generar 30.000 millones de dólares para el año 2030. La aceleración de Loma Campana es la pieza fundamental de este rompecabezas financiero y productivo, que busca dotar al país de las divisas necesarias a través de la exportación de crudo ligero de alta calidad.
Además del volumen de producción, el hito de diciembre destaca por la mejora en los tiempos de perforación y la extensión de las ramas laterales de los pozos, lo que permite extraer más recursos con menores costos por barril. Con Loma Campana liderando el camino, el horizonte energético de Argentina se proyecta con una solidez sin precedentes, atrayendo la mirada de inversores globales hacia el subsuelo neuquino.