El Gobierno de Bolivia avanza en la elaboración de un paquete de cuatro leyes clave del sector energético, con el objetivo de reactivar la economía, modernizar el marco normativo y generar condiciones más atractivas para la inversión pública y privada.
La iniciativa es impulsada por el Ministerio de Hidrocarburos y Energías y contempla la aprobación de una nueva Ley de Hidrocarburos, una Ley de Electricidad, una Ley Verde y una Ley del Litio, que marcarían un giro estructural en la política energética del país.
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, explicó que el Ejecutivo priorizará en una primera etapa la dinamización de la economía nacional, para luego avanzar en la discusión y sanción de estas normas estratégicas. “Estas leyes permitirán sentar las bases de un nuevo modelo energético, más flexible, moderno y orientado al desarrollo”, señaló.
Nueva Ley de Hidrocarburos: contratos e impuestos a medida
Uno de los ejes centrales de la reforma será la nueva Ley de Hidrocarburos, que propone una nueva tipología contractual y un sistema impositivo diferenciado, adaptado a las particularidades de cada campo y región productora.
Medinaceli cuestionó el esquema actual, al señalar que hoy se aplica el mismo nivel impositivo a yacimientos con realidades muy distintas. “Es como si todos los bolivianos usáramos el mismo terno y la misma talla: a algunos les queda grande y a otros pequeños. Necesitamos un sistema impositivo a medida”, graficó el funcionario.
Más inversión privada en generación eléctrica
El segundo pilar de la reforma será la Ley de Electricidad, orientada a ampliar la participación del sector privado en la generación energética. Según el ministro, el foco estará puesto en tecnologías como la biomasa y la energía fotovoltaica, con el objetivo de diversificar la matriz energética y reducir la dependencia de fuentes tradicionales.
La iniciativa busca crear un entorno regulatorio más competitivo, que incentive nuevas inversiones y acompañe la transición energética del país.
Ley Verde y energías limpias
Como tercer eje, el Gobierno trabaja en la denominada Ley Verde, que abarcará energías limpias no vinculadas directamente a la generación eléctrica. Entre ellas se incluyen el etanol, los biocombustibles y el hidrógeno, además de la estructuración de mecanismos para acceder a bonos verdes.
El proyecto también prevé la promoción de la participación regional y el diseño de un programa de conversión vehicular hacia la electromovilidad, como parte de una estrategia integral de reducción de emisiones.
Litio: protección del turismo y desarrollo industrial
Finalmente, la Ley del Litio incorporará como primer paso la delimitación de áreas protegidas en los salares, destinadas a preservar el paisaje y la actividad turística. En esas zonas, la explotación del litio quedará excluida.
“Queremos que esas áreas no se toquen, que el litio quede protegido allí. Todo lo que no esté dentro de esa reserva podrá desarrollarse mediante proyectos de industrialización del litio”, explicó Medinaceli, al destacar la búsqueda de un equilibrio entre conservación ambiental y desarrollo productivo.
Con este paquete legislativo, el Gobierno boliviano apunta a redefinir las reglas del sector energético, fortalecer la seguridad jurídica y posicionar al país como un destino más atractivo para inversiones en hidrocarburos, electricidad, energías limpias y litio.