La producción mundial de petróleo crudo retomará una senda de crecimiento en 2026 y tendrá como principales protagonistas a Brasil, Guyana y Argentina, que en conjunto explicarán cerca de la mitad del aumento previsto en el suministro global, según la Perspectiva Energética a Corto Plazo (STEO) de diciembre.
De acuerdo con el informe, la producción mundial de crudo aumentará en 0,8 millones de barriles diarios (b/d) en 2026, y el aporte combinado de estos tres países alcanzará 0,4 millones de b/d, consolidando el liderazgo de los productores fuera del bloque OPEP+ en la expansión de la oferta.
Desde 2023, el crecimiento de la producción mundial de crudo ha sido impulsado principalmente por países no pertenecientes a la OPEP+. En 2024, estos productores incrementaron su bombeo en 1,1 millones de b/d, aunque los recortes coordinados de la OPEP+ compensaron esos aumentos y derivaron en una leve caída de 0,2 millones de b/d a nivel global.
La tendencia se revirtió en 2025, con un crecimiento estimado de 2,2 millones de b/d en la producción mundial, de los cuales 1,7 millones de b/d correspondieron a países fuera del grupo. En ese contexto, Brasil, Guyana y Argentina representaron cerca del 28% del crecimiento global del crudo durante el año.
Argentina y el peso creciente de Vaca Muerta
En el caso argentino, la producción de petróleo crudo mostró un punto de inflexión a partir de 2021, tras años de declive. El motor de esta recuperación ha sido el desarrollo de la formación de esquisto Vaca Muerta, uno de los pocos yacimientos no convencionales fuera de Estados Unidos que produce volúmenes significativos mediante técnicas de fractura hidráulica.
Gracias a este crecimiento, Argentina se convirtió en el cuarto mayor productor de petróleo de Sudamérica, detrás de Brasil, Venezuela y Guyana, según estimaciones correspondientes al segundo semestre de 2025. La producción nacional promedió 670.000 b/d en 2024 y se espera que alcance 740.000 b/d en 2025, con Vaca Muerta explicando cerca del 62% del total entre enero y octubre del año.
Las proyecciones indican que el país seguirá aportando al crecimiento regional y global del crudo en 2026, en un escenario donde la mayor capacidad de transporte, las inversiones en infraestructura y la expansión de los desarrollos no convencionales serán claves para sostener el ritmo productivo.
Brasil: el impulso del offshore profundo
La producción de petróleo crudo en Brasil registró un fuerte crecimiento en 2025, impulsado por la entrada en operación de nuevos buques flotantes de producción, almacenamiento y descarga (FPSO) en aguas profundas. Entre los hitos del año se destacó el inicio del campo Bacalhau, operado por Equinor, el primer proyecto offshore del país gestionado por un operador internacional.
Datos oficiales indican que la producción mensual de Brasil superó por primera vez los 4,0 millones de b/d en octubre de 2025. Tras mantenerse prácticamente estable en 2024, se espera que la producción promedio alcance 3,8 millones de b/d en 2025. La puesta en marcha de dos FPSO adicionales en el campo Búzios, operado por Petrobras, en diciembre de 2025 y a mediados de 2026, permitiría elevar la producción en 0,2 millones de b/d, hasta un promedio de 4,0 millones de b/d en 2026.
Guyana: un crecimiento sin precedentes
Guyana se consolidó en los últimos años como uno de los casos más dinámicos del mercado petrolero global. Entre 2020 y 2025, su producción de crudo se multiplicó por diez, hasta promediar 750.000 b/d, impulsada por los desarrollos en el bloque offshore Stabroek.
La producción está liderada por ExxonMobil, junto a sus socios Hess y la Corporación Nacional de Petróleo Offshore de China (CNOOC), utilizando sistemas FPSO similares a los de Brasil. Informes recientes indican que el proyecto Yellowtail alcanzó su capacidad máxima, elevando la producción promedio de Guyana a más de 900.000 b/d en noviembre de 2025.
Además de diversificar destinos de exportación —con un creciente envío de crudo a mercados asiáticos—, el país se prepara para un nuevo salto productivo: el inicio del proyecto Uaru en 2026 sumará 250.000 b/d, lo que permitiría superar el millón de barriles diarios en 2027. El crecimiento promedio de la producción guyanesa fue de 130.000 b/d en 2025 y se proyecta en 140.000 b/d para 2026.
Un nuevo mapa del petróleo
El protagonismo de Brasil, Guyana y Argentina confirma un cambio estructural en el mapa energético global, con América del Sur ganando peso como proveedor incremental de crudo. En un contexto de ajustes de producción por parte de la OPEP+ y de creciente demanda internacional, especialmente desde Asia, estos tres países aparecen como pilares del crecimiento de la oferta mundial en los próximos años.