La Comisión de Minería y Energía del Senado conoció hoy los alcances del proyecto de ley que busca modernizar los llamados “sistemas medianos de electricidad” (SSMM) — generadores de energía que operan fuera del sistema interconectado nacional — y acordó darle una tramitación expedita. El objetivo: reducir las tarifas para los usuarios de zonas aisladas, favorecer inversiones, e incorporar energías renovables en localidades remotas del país.
Los sistemas medianos de generación eléctrica son aquellos con capacidad entre aproximadamente 1.500 kW (1.5 MW) y 200 MW, que abastecen a comunidades en las regiones del extremo sur del país: actualmente hay 10 de estos sistemas, distribuidos entre las regiones de Los Lagos, Magallanes y Aysén.
Estas redes funcionan hoy bajo reglas pensadas para grandes sistemas interconectados, lo que genera problemas específicos: los períodos tarifarios — de cuatro años — resultan insuficientes para amortizar inversiones en territorios con pocos usuarios, lo que se traduce en redes envejecidas, mantenimiento deficitario, mayores costos y menor calidad del servicio.
El proyecto de ley propone actualizar la regulación de los SSMM mediante varios ejes clave:
Nueva categorización del sistema eléctrico: se distinguirá entre sistema aislado (para pequeños consumidores o procesos productivos), sistema mediano y sistema eléctrico nacional, en lugar de basarse solo en la potencia instalada.
Actualización del proceso tarifario: además de seguridad y eficiencia, se considerarán criterios como el uso de energías renovables no convencionales (ERNC) y almacenamiento.
Fijación de tarifas con supervisión externa: se prevé un estudio contratado por la Comisión Nacional de Energía (CNE) que servirá como base técnica independiente para determinar precios — hoy, en muchos casos, las propias empresas realizan esos estudios.
Inclusión en el cálculo del Precio del Nudo Promedio (PNP): las centrales de los SSMM entrarán en la base de cálculo de esta referencia nacional, lo que permitiría una rebaja en las tarifas de sus clientes mediante una banda de ajuste regulada (5 %).
Según lo expresado por los legisladores, estos cambios podrían traducirse en facturas más bajas para los usuarios de zonas aisladas, una mejora en la calidad del servicio, y una normativa que promueva inversiones sostenibles en energías limpias y sistemas modernos.
La iniciativa ya obtuvo la aprobación en la Cámara de Diputados el 15 de julio de 2025 con 106 votos a favor. Con la reanudación del debate en el Senado, los miembros de la Comisión de Minería y Energía acordaron avanzar con celeridad: programaron una ronda de audiencias, y en breve someterán el proyecto a votación general y particular.
El subsecretario de Energía, Luis Felipe Ramos, fue citado para que detalle cómo se aplican actualmente las tarifas de los SSMM y cómo la reforma podría reducir las cuentas, mientras que la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) fue solicitada para entregar antecedentes sobre cortes de suministro en estas zonas y la frecuencia de sanciones.
Más allá del alivio tarifario para residentes de la zona austral, la reforma busca integrar los sistemas medianos a la agenda de transición energética del país. La incorporación de energías renovables no convencionales (ERNC) y tecnologías de almacenamiento en la planificación y expansión de estos sistemas abre la puerta a un modelo más sostenible y equitativo.
Para muchas comunidades aisladas — que hoy pagan más por un servicio más precario —, esta normativa representa una oportunidad histórica para garantizar acceso eléctrico digno, confiable y con costos justos. Así, la electricidad se plantea no sólo como un servicio esencial, sino como un motor de desarrollo regional que alcance a todos los habitantes, sin importar su ubicación geográfica.