OLADE presentó su Reporte Mensual de Generación Eléctrica, correspondiente a julio de 2025, donde se destaca una caída en la participación de las energías renovables debido a una merma en la generación hidroeléctrica, en un mes particularmente seco para gran parte de la región.
Según el informe, la región alcanzó en julio una generación total de 161 TWh, con la hidroelectricidad como principal fuente, aportando 45,7% del total. Aun así, en términos absolutos se registró una baja respecto de junio, marcada por las condiciones climáticas adversas.
Si bien la hidroelectricidad continúa siendo el eje de la matriz regional, OLADE subraya que no es posible atribuir los cambios únicamente al fenómeno La Niña, dado que sus efectos son desiguales: mientras las cuencas andinas y amazónicas experimentaron déficit hídrico, el Cono Sur registró mayores precipitaciones.
En julio, la generación desde represas disminuyó por la falta de lluvias en Centroamérica y la Zona Andina, lo que se compensó con un aumento de la generación térmica, principalmente a gas natural. Este incremento también responde a la necesidad de respaldar la intermitencia de fuentes renovables como la solar y la eólica.
Comparación interanual: crece la hidro y destaca el aumento nuclear
El análisis de la generación a julio entre 2023 y 2025 evidencia una marcada recuperación de la hidroelectricidad tras los efectos de El Niño en 2023, que provocó sequías severas y una mayor dependencia térmica.
Entre las fuentes con mejor desempeño interanual se destacan nuclear: +26,9%; Hidroeléctrica: +12,6%. En contraste, bioenergía y petróleo registraron las mayores caídas.
En julio de 2025 comparado con julio de 2024, la región exhibió un crecimiento total del 4,5%. La hidroenergía fue nuevamente la fuente que más aportó al incremento (+10,2 TWh), seguida por petróleo y derivados (+4,1 TWh) y carbón mineral (+1,8 TWh).
Variación mensual: baja solar, sube eólica
El comportamiento mensual también mostró particularidades. La energía solar cayó por la menor radiación del invierno en el hemisferio sur. La eólica aumentó impulsada por fuertes vientos en el Cono Sur y la energía nuclear creció por operar a plena capacidad, tras mantenimientos programados en junio.
El índice de renovabilidad regional cayó de 71% en junio a 65% en julio, afectado por la baja hidroeléctrica y un repunte de las fuentes no renovables, que alcanzaron 57 TWh.
A pesar de esa reducción, 10 países superaron el promedio regional. Los más destacados: Paraguay y Costa Rica: 100%; Uruguay: 97%; Venezuela: 94%; Colombia y Ecuador: 90%; Brasil: 88%, Panamá: 83%; Belice: 77%; El Salvador: 68%
La disparidad refleja la distinta estructura de las matrices energéticas: algunos países se acercan a una matriz totalmente renovable, mientras otros mantienen una fuerte dependencia de combustibles fósiles.
OLADE remarca que la disponibilidad de información mensual es estratégica para comprender el comportamiento del sistema eléctrico y sus variaciones ante factores climáticos, operativos y estructurales.
El reporte confirma que, aunque renovable, la matriz regional sigue siendo altamente dependiente del recurso hídrico, lo que expone a los sistemas eléctricos a variaciones abruptas según las condiciones climáticas.