Santa Cruz ha marcado un hito en la política hidrocarburífera argentina al concretar la transferencia y posterior licitación de las 10 áreas del flanco norte que, hasta hace poco, eran operadas por YPF. El proceso fue liderado por el Poder Ejecutivo Provincial, encabezado por Claudio Vidal, y ejecutado por la empresa estatal FOMICRUZ S.E.
Durante la apertura de sobres de la Licitación Pública 006/2025, el ministro de Energía y Minería, Jaime Álvarez, subrayó la importancia del proceso. "Se trata de la primera transferencia de activos desde la órbita nacional hacia una provincia, con responsabilidad asumida por parte de la empresa estatal [YPF] sobre los pasivos ambientales y el abandono de pozos. Esto sienta un precedente inédito a nivel nacional", afirmó Álvarez.
El ministro contextualizó la acción, explicando que YPF tomó la decisión empresarial de retirarse de yacimientos maduros en todo el país, ante lo cual Santa Cruz actuó "con responsabilidad" para asegurar el control y la reactivación de estas áreas.
La licitación pública, de carácter nacional e internacional, dio inicio con la apertura del Sobre A (oferta técnica y antecedentes). Álvarez adelantó que se espera que el Sobre B (oferta económica), cuya apertura está prevista para el miércoles, "mejore los términos iniciales".
Se anticipa que la adjudicación definitiva se concrete "en un par de semanas", permitiendo a la nueva operadora tomar posesión de las áreas e iniciar la reactivación. La exigencia del Gobierno provincial será inmediata: inversión intensiva, estabilización de la producción, y trabajo coordinado con sindicatos y proveedores locales.
Álvarez señaló que, aunque las áreas son maduras, tienen un potencial significativo para incrementar la producción mediante la aplicación de tecnología, incluyendo técnicas de recuperación terciaria. "Con una inversión intensiva y un trabajo sostenido, en cuatro o seis meses vamos a ver resultados concretos," sostuvo, pronosticando actividades de pooling, work over, reinterpretación geológica y perforación de nuevos pozos.
Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es el compromiso total asumido por YPF de hacerse cargo del 100% de los pasivos ambientales y del abandono de pozos en las áreas cedidas.
"Por primera vez una empresa operadora que se va se hace responsable de los pasivos," destacó el ministro. Este compromiso será auditado por un organismo público e independiente: la Universidad de Buenos Aires (UBA). Un acuerdo que se firmará en los próximos días permitirá a la UBA realizar una auditoría ambiental integral en un plazo máximo de 180 días.
YPF afrontará el costo determinado por la UBA y tendrá un período de cinco años para ejecutar las tareas de remediación, garantizando transparencia y acceso público a los resultados.
En paralelo a la licitación, el gobierno provincial trabaja en la modernización de la Ley de Promoción Industrial. El objetivo es doble: Contemplar la producción no convencional, como el desarrollo de Palermo Aike y establecer medidas de promoción para mantener en actividad los pozos maduros.
La visión final, remarcó Álvarez, es transformar el gas en energía, fertilizantes o insumos industriales, buscando que la producción genere desarrollo, empleo y diversificación económica en toda la provincia. Con este proceso, Santa Cruz reafirma su rol protagónico en el mapa energético argentino.