El panorama político boliviano experimentó un punto de inflexión con la elección de Rodrigo Paz Pereira como nuevo presidente del Estado Plurinacional. El candidato, identificado con el centro político y postulado por el Partido Demócrata Cristiano (PDC), se impuso en la segunda vuelta electoral celebrada el $19$ de octubre de $2025$, derrotando al expresidente Jorge “Tuto” Quiroga.
Paz Pereira, que asumirá el cargo el próximo 8 de noviembre, pone fin a un ciclo de casi dos décadas de gobiernos de izquierda, principalmente liderados por el Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales y su sucesor, Luis Arce.
Los resultados preliminares e irreversibles del Tribunal Supremo Electoral (TSE) otorgan a Paz una victoria con un porcentaje superior al 54% de los votos, frente al 45% de su rival.
Hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, Rodrigo Paz es un exsenador por Tarija que logró capitalizar el descontento popular y conectar con una base de votantes más jóvenes y de clase trabajadora, contando con el impulso de su vicepresidente electo, Edman Lara.
Tras la victoria, Paz hizo un llamado a la "hermandad" y a la "reconciliación" de los bolivianos, prometiendo estabilidad y una economía "para la gente" en un país que, según analistas, se encamina a una nueva dirección política.
El principal reto económico que hereda la nueva administración es la crisis de escasez de hidrocarburos y la disminución de las reservas internacionales, que ha afectado el día a día de los bolivianos e incluso complicó la logística de las propias elecciones. Bolivia, que fuera el país sudamericano con mayores reservas internacionales en relación con su PIB entre $2012$ y $2014$, hoy enfrenta la necesidad de un nuevo modelo de desarrollo económico.
El plan de gobierno del presidente electo, aunque centrado en la reconciliación y en un modelo económico que "no dependa de ningún banco internacional", aborda la crisis energética bajo la necesidad de una rápida reestructuración.
Ejes del Plan de Hidrocarburos:
1- Nuevo Modelo de Desarrollo: El consenso en Bolivia, al que se adhiere la nueva administración, es que el país no puede depender exclusivamente del gas natural, cuyos ingresos han disminuido drásticamente.
2- Apertura a Inversiones y Mercados: Paz ha insistido en la necesidad de "abrirse al mundo" y buscar mayor acceso al mercado para la inversión bilateral, especialmente en sectores productivos.
3- Foco en la Minería (Alternativa): Si bien los detalles específicos sobre la nacionalización o desnacionalización de YPFB no se detallan en los informes, el desafío implica impulsar alternativas rápidas. Expertos señalan que el crecimiento podría enfocarse en la producción minera (oro, plata, zinc) como una fuente de divisas más rápida, dado que las exportaciones mineras de $2023$ superaron significativamente las de soya.
4- Combate a la Crisis de Abastecimiento: El reto inmediato es garantizar el suministro de combustible y dólares, temas que marcaron la agenda durante la segunda vuelta y que requieren políticas de gestión más eficientes.
El triunfo de Paz marca el fin de dos décadas de política económica centralizada en la nacionalización de recursos, abriendo la puerta a una gestión de corte más centrista que buscará acuerdos en un Congreso sin mayoría.