El oro ha marcado un nuevo récord histórico al superar por primera vez la codiciada barrera de los US$ 4.000 la onza, alcanzando un máximo sin precedentes de US$ 4.059,34 en las operaciones de la mañana de este jueves. Este rally estratosférico consolida al metal precioso como el activo refugio predilecto en un entorno global de alta incertidumbre.
Sin embargo, el metal al contado experimentó una ligera toma de beneficios y se ubicó en torno a los US$ 4.039,34, impulsado por el repentino apaciguamiento de uno de los principales focos de tensión geopolítica: el conflicto en Medio Oriente.
El Factor Geopolítico: La Tregua en Gaza Detiene el Ascenso
El impulso alcista del oro, que había escalado vertiginosamente en las últimas semanas, se vio temporalmente frenado por la noticia de un alto el fuego entre Israel y Hamás. El acuerdo, mediado por Estados Unidos y gestado tras el segundo aniversario del ataque transfronterizo, disminuyó la demanda inmediata de activos refugio.
El oro tiende a escalar en períodos de máxima tensión geopolítica. Al reducirse la percepción de riesgo, los inversores retiran capital de la seguridad del lingote y lo reorientan hacia activos impulsados por el riesgo.
La Sostenibilidad del Rally: Tasas Bajas y Crisis Fiscales
A pesar de la ligera caída, el precio se mantiene cerca de sus máximos históricos gracias a un sólido respaldo proveniente de factores económicos fundamentales que favorecen a los metales preciosos:
Flexibilización de la FED: El mercado está valorando una probabilidad cercana al 100% de un recorte de 25 puntos básicos por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) en su reunión de octubre. La expectativa de tasas de interés más bajas hace que los activos sin rendimiento, como el oro y la plata, sean mucho más atractivos frente a la deuda. La atención del jueves se centra en el discurso del presidente de la Fed, Jerome Powell, en busca de nuevas pistas.
Riesgo Soberano: Persisten las preocupaciones sobre la salud fiscal de Japón, el impacto del cierre en curso del gobierno estadounidense y la crisis política en Francia. Estos factores globales aumentan la cautela y empujan la inversión hacia el oro como reserva de valor.
La Plata Sigue al Oro
La euforia no es exclusiva del oro. La plata al contado subió un 0.5%, acercándose a sus propios máximos históricos por encima de los US$ 50 la onza.
El metal blanco recibió un impulso adicional de HSBC, que elevó su previsión de precios para la plata, citando su creciente demanda industrial y su alineación con el panorama de tasas de interés. El platino, por su parte, también se mantuvo cerca de máximos de más de una década, confirmando que el entorno económico es favorable para todo el portfolio de metales preciosos.