Petroperú no ha solicitado ningún salvataje financiero y la empresa estatal proyecta un panorama "mejor" para este año 2025, según declaraciones de Alejandro Narváez Liceras, presidente del directorio de la petrolera. Estas afirmaciones buscan disipar las preocupaciones sobre la estabilidad económica de la compañía, que cerró el año anterior con pérdidas.
Narváez Liceras explicó que, en lugar de un rescate financiero, la estrategia de Petroperú se centra en un "reperfilamiento de pasivos". Esta medida consiste en diferir sus obligaciones financieras para asegurar el cumplimiento puntual con sus acreedores, una práctica común en el ámbito empresarial para optimizar la gestión de la deuda.
La administración de Narváez mantiene una comunicación constante y transparente con los ministros de Estado, a quienes se les entregan reportes detallados sobre la situación financiera de la empresa, las medidas de reducción de costos implementadas y las acciones contempladas en el Decreto de Urgencia N° 013-2024.
Si bien Petroperú concluyó el año 2024 con una pérdida de 774 millones de dólares, este resultado representó una mejora significativa en comparación con la proyección inicial de 1.030 millones de dólares en pérdidas. Para el ejercicio actual, la expectativa es que los resultados económicos sean aún más favorables, consolidando una tendencia de recuperación.
Aunque el presidente del directorio no brindó detalles específicos sobre el impacto de la Refinería de Talara en estas proyecciones optimistas, el enfoque en la reestructuración financiera y la mejora de los indicadores operativos subraya la confianza de la dirección en el futuro de la empresa estatal.