En un avance significativo para la agilización de proyectos de inversión, el gobierno chileno ha aprobado la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales (LMAS). Esta nueva normativa, considerada la reforma más importante en la materia en las últimas dos décadas, tiene como objetivo central reducir drásticamente los tiempos de tramitación de permisos, sin comprometer los estándares regulatorios y ambientales.
La LMAS modernizará más de 380 permisos que actualmente dependen de 37 servicios públicos, con el fin de optimizar y reducir entre un 30% y un 70% los plazos de aprobación. Este cambio fundamental busca dinamizar la economía chilena, activando proyectos que hoy se encuentran paralizados debido a la lentitud de los procesos burocráticos.
El ministro de Economía, Nicolás Grau, destacó la trascendencia de esta reforma. “Siempre dijimos que era posible mejorar los tiempos y era posible avanzar de manera muy sostenida, sin por ello bajar los estándares regulatorios y eso es lo que justamente se ha logrado”, afirmó el ministro. Grau explicó que el diagnóstico del Ejecutivo indicaba que las demoras se debían a que los servicios estaban "atochados" (colapsados). "Con las declaraciones juradas, vamos a permitir que todo el esfuerzo esté dedicado a las autorizaciones que realmente implican riesgo, y eso les va a permitir responder a tiempo”, agregó.
Pilares de la Nueva Ley
La Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales se articula sobre cuatro principios fundamentales para modernizar la gestión de permisos:
Normas Mínimas de Tramitación: Se establece un conjunto de reglas comunes y transparentes para todos los permisos sectoriales, incluyendo el uso de formularios estandarizados, exámenes de admisibilidad claros, informes coordinados entre servicios, plazos máximos obligatorios de respuesta y la aplicación del silencio administrativo como garantía para los inversionistas.
Técnicas Habilitantes Alternativas (THA): Esta innovación permite reemplazar permisos de bajo riesgo por declaraciones juradas o avisos simples, manteniendo la integridad de los estándares regulatorios. Estas THA estarán sujetas a una rigurosa fiscalización ex post, con severas sanciones en caso de fraude o incumplimiento.
Ventanilla Única Digital – Plataforma SUPER: El proyecto eleva a política de Estado la plataforma digital SUPER, transformándola en la entrada única y trazable para todas las solicitudes de permisos. Esta digitalización promete una mayor eficiencia y transparencia en todo el proceso.
Institucionalidad Técnica Robusta: Se crea la Oficina de Autorizaciones Sectoriales e Inversión dentro del Ministerio de Economía. Esta entidad será la encargada de coordinar, monitorear, asesorar y operar el nuevo sistema, impulsando además mesas regionales, la modernización continua de permisos y la mejora de la gestión mediante convenios y metas institucionales.
La implementación de la LMAS implica la modificación de más de 40 leyes sectoriales, abarcando áreas clave como minería, obras públicas, salud, aguas, energía, concesiones marítimas y direcciones de obras municipales (DOM). Con esta reforma, Chile busca posicionarse como un destino más atractivo y predecible para la inversión, garantizando la sostenibilidad y la transparencia en sus procesos.