La escalada de tensiones entre Irán e Israel ha vuelto a sacudir los mercados energéticos globales, colocando al Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y el 20% del comercio global de GNL, en el centro de todas las miradas. Aunque los precios del crudo revirtieron las ganancias iniciales el lunes, la incertidumbre sobre la respuesta de Irán mantiene en vilo a operadores y analistas.
Tras los recientes bombardeos a instalaciones nucleares iraníes por parte de Estados Unidos, el crudo Brent, que llegó a subir un 5.7% (alcanzando los $81.40), retrocedió a $76.82, mientras que el WTI también descendió a $73.61 después de un aumento previo del 4.6%. Esta reacción relativamente moderada de los mercados financieros, con el oro cayendo y los rendimientos de los bonos subiendo, sugiere que los operadores están a la espera de la próxima jugada iraní, según Lee Hardman de MUFG.
El Riesgo de Ormuz y Otros Puntos de Estrangulamiento
La gran incógnita que domina el escenario es cómo responderá Irán. Un riesgo significativo, según Warren Patterson, jefe de estrategia de materias primas de ING Group, es la posibilidad de que Irán interrumpa el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz. Patterson advierte que "un bloqueo efectivo del Ormuz conduciría a un cambio dramático en las perspectivas del petróleo, empujando al mercado a un profundo déficit", un escenario en el que incluso la capacidad de producción adicional de la OPEP+ sería insuficiente, dado que gran parte de esta también depende del paso por el mismo estrecho.
Además, Irán podría optar por interrumpir los envíos en otros puntos de estrangulamiento a través de sus aliados, como ya se ha visto con los hutíes atacando buques en el estrecho de Bab al-Mandeb.
Escenarios de Precios y Vulnerabilidad del Gas Natural
Goldman Sachs ha modelado diversos escenarios de interrupción para el mercado petrolero. En caso de una disminución de 1.75 millones de barriles al día en las exportaciones marítimas de petróleo de Irán (por sanciones o daños), el Brent podría subir temporalmente a $90 por barril. Si la interrupción persiste, los precios se mantendrían elevados, entre $70 y $80 en 2026.
Sin embargo, los aumentos de precios más severos se proyectan bajo un conflicto regional más amplio. Si los flujos de petróleo a través del Estrecho de Ormuz se redujeran un 50% durante un mes y luego un 10% durante los once meses siguientes, los estrategas de Goldman estiman que el Brent podría "saltar brevemente a un máximo de alrededor de $110". Esta proyección contempla liberaciones de reservas petroleras y el uso de oleoductos alternativos, pero asume un fuerte incremento en las primas de riesgo geopolítico.
Los mercados de gas natural también son considerados vulnerables. Los precios europeos del TTF ya se han acercado al umbral de 74 euros/MWh, que provocó una destrucción de demanda durante la crisis de 2022. Una hipotética interrupción "sostenida y muy grande" del tránsito de gas natural a través de Ormuz podría elevar los precios europeos del gas por encima de los 100 euros/MWh, según estimaciones de Goldman.
A pesar de la creciente volatilidad y los significativos riesgos, Goldman Sachs enfatiza que las principales potencias globales, como Estados Unidos y China, tienen un fuerte incentivo económico para evitar una interrupción prolongada del tránsito a través del Estrecho de Ormuz, dada su criticidad para el suministro energético mundial. Los mercados permanecen atentos a los próximos desarrollos en la región.