El documento de CEPAL, elaborado conjuntamente con el Ministerio de Minería y Metalurgia del Estado Plurinacional de Bolivia, identifica las principales áreas donde persisten desafíos para garantizar un entorno inclusivo, en el que las mujeres sean plenamente reconocidas y valoradas por sus aportes a la minería. La publicación destaca cinco ejes estratégicos clave para avanzar hacia una mayor equidad de género en el sector.
El informe fue elaborado en el marco de la asistencia técnica brindada por la CEPAL, a través de su División de Recursos Naturales (DRN), y la Cooperación Alemana al Ministerio de Minería y Metalurgia del Estado Plurinacional de Bolivia. La iniciativa se enmarca en el programa Cooperación Regional para la Gestión Sustentable de los Recursos Mineros en los Países Andinos (MinSus), ejecutado por la CEPAL y la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ), con financiamiento del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) de Alemania. El programa busca fomentar una gestión más sostenible de la minería en los países andinos.
El documento identifica los instrumentos necesarios para avanzar hacia una mayor equidad de género en el sector minero, abordar las desigualdades existentes y fomentar la despatriarcalización. Esta hoja de ruta servirá como base para la formulación de una política pública que institucionalice estos principios en el ámbito minero.
La investigación propone políticas orientadas a superar los obstáculos que enfrentan las mujeres en el sector, corregir distorsiones en el mercado laboral y promover condiciones de trabajo justas y equitativas. La minería —ya sea tradicional, artesanal, de pequeña escala o de mediana y gran escala— es una fuente clave de sustento para hombres y mujeres. Con un enfoque adecuado, puede convertirse en un motor de inclusión y desarrollo, especialmente en comunidades indígenas y campesinas. No obstante, las mujeres continúan enfrentando importantes desafíos, por lo que es fundamental desmontar estereotipos de género y combatir la violencia basada en género.
La minería es una actividad central para el sustento de hombres y mujeres en las comunidades de la zona andina, especialmente en las áreas indígenas, originarias y campesinas el Estado Plurinacional de Bolivia. A pesar de ello, las mujeres siguen enfrentando desafíos importantes en el trabajo productivo asociado a este sector.
Es necesario trabajar para superar creencias arraigadas y mitos que perpetúan estereotipos de género, así como combatir la violencia basada en género. El objetivo es construir un entorno en que las mujeres sean bienvenidas y valoradas por su contribución a la minería, especialmente en un sector históricamente masculinizado. La participación femenina representa tan solo el 6% de la población empleada en el sector de minas y canteras (Encuesta de Hogares 2016-2020), pero muestra oportunidades de crecimiento. En los últimos años se han abierto espacios de autoempleo en la minería tradicional, empleo asociativo en el sector aurífero y empleo asalariado en empresas medianas y grandes.
Además, algunas mujeres han comenzado a destacar en roles de toma de decisiones, incluyendo participación sindical y posiciones en empresas públicas y privadas. A pesar de estos avances, queda mucho por hacer para consolidar una minería inclusiva que responda a los retos del futuro. Es fundamental que el marco legislativo minero evolucione para incorporar plenamente el principio de igualdad de género y reconozca a las mujeres como participantes activas en el sector. Se requieren medidas legislativas que promuevan la participación femenina en igualdad de condiciones con los hombres, tanto en el trabajo como en el acceso a prestaciones sociales y de salud. Además, es crucial que se aceleren los esfuerzos para garantizar la seguridad y salud de las mujeres en el sector minero, prestando especial atención a los riesgos asociados con la violencia de género y la exposición a ambientes laborales adversos.
La creciente demanda de minerales y las tendencias internacionales hacia una minería responsable ofrecen al Estado Plurinacional de Bolivia una oportunidad única para mejorar las condiciones laborales de las mujeres y construir un sector minero más inclusivo y sostenible. En el contexto de aceleración de la transición energética y mayor demanda global de minerales, las innovaciones tecnológicas y sociales, junto con el alza en los precios internacionales, permiten al país modernizar su sector minero, adoptando prácticas que promuevan la inclusión y la equidad de género.
El Estado Plurinacional de Bolivia cuenta con un entorno favorable para promover los derechos humanos y una agenda interministerial que busca institucionalizar políticas públicas con enfoque de género en el sector minero. La implementación de planes estratégicos que operativicen el principio de igualdad de género es urgente y debe realizarse de manera articulada entre todos los actores del ecosistema minero: el sector público, las empresas, las federaciones cooperativas y sindicales, las comunidades y pueblos indígenas, y las organizaciones de mujeres
La publicación propone cinco ejes estratégicos para avanzar hacia una minería más inclusiva que abordan los desafíos actuales y orientan la formulación de una política pública integral de género en la minería boliviana.
+Participación igualitaria en la toma de decisiones.
+Autonomía económica, ingresos y seguridad laboral.
+Promoción de una cultura de equidad.
+Gobernanza, articulación y coordinación interinstitucional.
+Desarrollo sostenible de los territorios mineros.