Bolivia avanza en el fortalecimiento de su infraestructura científica y energética con importantes inversiones en tecnología nuclear y biocombustibles. En la ciudad de El Alto, dos proyectos clave reflejan el compromiso del país con el desarrollo sostenible y la innovación: el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (CIDTN) y la Planta de Biodiésel II "Héroes de Senkata".
El CIDTN, impulsado por la Agencia Boliviana de Energía Nuclear (ABEN), alcanzó un avance físico del 70% y un 63% en términos financieros al cierre de 2024.
Este complejo científico contará con el Complejo Ciclotrón Radiofarmacia Preclínica (CCRP), el Centro Multipropósito de Irradiación (CMI) y el Reactor Nuclear de Investigación (RNI). Su puesta en marcha beneficiará a sectores como la salud, la industria y la ciencia, además de fortalecer la formación de recursos humanos especializados.
El centro operará bajo estrictos estándares de seguridad, en cumplimiento con las normativas del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), y se enmarca dentro del Programa Nuclear Boliviano (PNB), que también abarca la consolidación de una Red de Centros de Medicina Nuclear y Radioterapia en Santa Cruz, El Alto y La Paz.

Por otro lado, el Gobierno nacional, a través de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), invierte más de US$ 66 millones en la Planta de Biodiésel II, ubicada en la región de Senkata, en El Alto.
Esta infraestructura tendrá una capacidad de producción de 1.500 barriles diarios de biodiésel, lo que contribuirá a la reducción de la dependencia de importaciones de diésel y al impulso de los biocombustibles.
Utilizando un 98% de aceites vegetales y un 2% de aceite usado de cocina como materia prima, la planta fomentará la economía circular y reducirá el impacto ambiental.
La iniciativa se enmarca en la política de transición energética del país, respaldada por el Decreto Supremo 5135, que establece la sustitución progresiva de insumos y combustibles fósiles por opciones más sostenibles.
Ambos proyectos refuerzan la estrategia de Bolivia para potenciar su soberanía energética, científica y tecnológica, promoviendo el desarrollo nacional con una visión a largo plazo basada en la innovación y la sostenibilidad.