Debido a la sobreoferta que se tenía en el mercado internacional y la abrupta paralización de la actividad económica por la pandemia, el precio del barril de petróleo se fue al piso en el mes de mayo y llegó incluso a alcanzar valores negativos nunca antes vistos.

Para las empresas del sector que operan en el Perú, el perjuicio se reflejó no solo en sus ventas, sino también en las obligaciones que mantienen con el Estado, concretamente, en las regalías, que el sector privado proponía modificar desde el 2014.

 

“Desde el 2014, cuando se hace notoria la sobreproducción y el precio empieza a caer abruptamente de US$ 140 el barril, que se tenía antes, a US$ 26 para ese año. En ese contexto empieza el clamor por renegociar regalías. El tema del COVID-19 ha agarrado al sector ya en una mala situación”, reconoció Beatriz De la Vega, socia líder de Energía de EY Perú.

En ese sentido, el Ejecutivo -como se indicó en la presentación del expremier Pedro Cateriano en el Congreso- viene evaluando una modificatoria en el reglamento de regalías y retribuciones del sector, que puede realizarse vía Decreto Supremo.

¿QUÉ CAMBIOS SE HARÍAN?

 

De la Vega explica que, por la propuesta que Perupetro ha venido trabajando y ha presentado al Ministerio de Energía y Minas (Minem), la gran diferencia es la consideración del precio como uno de los factores que determina la regalía a pagar y también la diferenciación por zona geográfica, en atención a los costos operativos que varían por ubicación.

“Básicamente, la propuesta es establecer una regalía en la que se incluya la producción del lote, pero considerando distintos porcentajes en función a la ubicación geográfica. No es lo mismo producir en la selva, en la costa o en el mar. Entonces, se quiere poner una regalía que considere el parámetro geográfico, pero también el precio”, comentó.

 

Si bien el contexto es complicado atraer nuevas inversiones, consideró que este cambio permitiría que los contratistas quieran sentarse a conversar.

“Va a permitir que los contratos vigentes se sienten a negociar con Perupetro, a cambio de determinar inversiones y ver las propuestas de las compañías en temas de sostenibilidad con las comunidades y los temas ambientales”, agregó.

Por su parte, Pablo de la Flor, director ejecutivo de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), consideró que es importante que la modificación recoja los costos de la producción, que en la selva son particularmente altos.

“Es una propuesta mucho más razonable de lo que tenemos actualmente, en realidad, tenemos regalías que pueden llegar a un promedio de 30%, cuando en otros países de la región las regalías pueden estar en el orden del 10% o menos”, sostuvo.