Al filo del plazo, la autoridad resolvió extender por dos años la concesión provisional que entregó a Colbún para completar los estudios que la eléctrica requiere para determinar la factibilidad del proyecto hidroeléctrico San Pedro, que impulsa en la Región de Los Ríos y cuya construcción debió suspender al encontrar condiciones de suelo no previstas al inicio de las obras.
Según la resolución de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) publicada el martes en el Diario Oficial, los 24 meses iniciales de acceso a la zona donde se emplaza el proyecto que se está perfilando con una capacidad levemente superior a los 155 MW originales regían desde febrero de 2015 y en este lapso adicional, la generadora controlada por el grupo Matte podrá seguir desarrollando las ocho actividades propuestas en la concesión original.
Es decir, estudios de ingeniería, topográficos, de exploración y estudios geológicos y geotécnicos; perfiles geosísmicos, así como mediciones de impacto ambiental y de línea de base.

El proyecto San Pedro obtuvo su aprobación ambiental el año 2008, iniciándose la construcción a comienzos del año 2009 pero a principios de 2011, cuando el proyecto acumulaba un 15% de avance, Colbún debió suspender temporalmente el desarrollo de las obras principales, debido a que se encontró roca de mala calidad en la ladera norte y movimientos superficiales de centímetros en la ladera sur.
Energía renovable. El proyecto San Pedro aprovecha el caudal del río San Pedro para generar energía renovable, sin alterar el agua (cantidad y calidad) y sin ningún tipo de emisiones o contaminación.
Generación Eficiente. Es una de las centrales de embalse más eficientes de Chile y el mundo en términos de la relación entre superficie de embalse y energía generada.
Se mantiene el caudal natural del río. El caudal que proviene del Lago Riñihue será el mismo en cantidad y calidad que el que pase aguas abajo de la presa.
No habrá afectación sobre el Lago Riñihue: El embalse de la Central San Pedro termina 1,5 kilómetros más abajo de la desembocadura del lago Riñihue, y por tanto el proyecto no afecta a este lago.
Embalse con inundación acotada. El proyecto considera un embalse de 282 hectáreas, de las cuales cerca de 132 ya están ocupadas por el mismo río San Pedro. Es un embalse de poca superficie, no afecta a tierras productivas, ni requiere el reasentamiento de familias.
Un lugar apto para construir. El terreno donde se ubican las obras principales fue evaluado por reconocidos expertos internacionales, concluyendo que es apto para el proyecto y sus modificaciones.
Vigencia. Pese a la suspensión temporal de la construcción en 2011, se continuaron cumpliendo las obligaciones ambientales establecidas en la RCA vigente, las que han sido fiscalizadas periódicamente por la autoridad.