El precio del petróleo no se decide en los yacimientos sino modernas oficinas de Nueva York y Londres. Una selecta casta de operadores y agentes financieros interpretan como un mesías moderno la voluntad del "dios mercado" y van determinando, mediante compras y ventas, cuánto vale un barril.
Esta semana, las pizarras mostraron un número que crispó los pelos de los directivos de las principales petroleras del mundo: el WTI, el crudo que cotiza en Texas, perforó por algunas horas el "piso psicológico" de los 40 dólares. Nada hace parecer que los precios vayan a subir en el mediano plazo.
¿Qué alternativa le queda a Argentina ante este complejo panorama de valores que no acompañan? Muchos creen que una opción a mano es volver a los viejos yacimientos en busca del petróleo y el gas convencional.
Según un informe de la consulta internacional KPMG, "la diversificación en la extracción y producción de hidrocarburos" es recomendable en estas épocas de vacas flacas.
Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA por sus siglas en inglés) quedan en Argentina 2.500 millones de barriles de crudo y 370.000 millones de metros cúbicos de gas en reservorios convencionales. Representan alrededor 9,5% y 2% de Vaca Muerta respectivamente y se presupone que sacarlos es mucho más barato.
El grupo de los exsecretarios de Energía, muy críticos del gobierno nacional y de la actual conducción de YPF, insisten desde hace varios años en avanzar en la exploración de campos convencionales, algo que podría acelerarse en épocas de petróleo barato.
"La exploración petrolera en áreas convencionales continentales y marinas que permanecen inexploradas constituyen el 70% de las cuencas sedimentarias existentes en nuestro país", promueven en su plataforma energética, a la cual suscribieron algunos candidatos opositores.
Aunque Vaca Muerta parece ser el centro de la escena, YPF también ha vuelto a viejos yacimientos como Loma la Lata, que gracias a técnicas de recuperación ha aumentado la producción de gas tras 10 años de franca caída.