El secuestro de 60 kilos de rodocrosita a punto de ser trasladados en el Aeropuerto Felipe Varela es la primera evidencia pública y notoria de, al menos, improlijidades en la sociedad del Estado Catamarca Minera y Energética (CAMYEN). Para conseguir y transportar la piedra semipreciosa es imprescindible la hoja de ruta que se tramita en la Secretaría de Minería. CAMYEN no puede proveer rodocrosita sin que el que lo requiere cuente con este instrumento legal. En el caso del cargamento secuestrado en el Aeropuerto, ni siquiera se había iniciado tal trámite.
La pregunta es obvia: ¿cómo hizo el sujeto que se aprestaba a trasladar la rodocrosita para adquirirla sin la hoja de ruta de la Secretaría de Minería? El supuesto artesano ya fue liberado. En su defensa, trascendió, alegó que desconocía que fuera necesario contar con la hoja de ruta de Minería para traficar el producto, lo cual puede explicar su conducta pero de ningún modo la de los responsables de CAMYEN, para cuya actividad esta información es fundamental y crítica. CAMYEN, hasta el momento, no ha dicho una palabra sobre el inquietante incidente aeroportuario. Tal silencio llama la atención, pues es evidente que se trata de una tentativa de contrabando en perjuicio de los intereses de la propia firma estatal, que monopoliza la explotación y comercialización de rodocrosita.
A fines de mayo del año pasado, la Dirección General de Fabricaciones Militares suscribió un convenio con CAMYEN y la Secretaría de Minería de la Nación, a partir del cual la producción de rodocrosita del yacimiento de Minas Capillitas, hasta entonces a cargo de la intervenida SOMICA DEM, pasó a depender de la firma estatal.
Por este acuerdo Fabricaciones Militares, propietaria de Minas Capillitas, encomendaba a CAMYEN llevar a cabo "un programa de actividades tendientes a la conservación, mantenimiento, prospección, exploración y aprovechamiento del yacimiento, a través de un trabajo conjunto para analizar alternativas que permitan mantener la actividad del yacimiento, preservar las fuentes de trabajo y analizar el desarrollo de nuevas actividades exploratorias a los efectos de ampliar la producción y generar mayor empleo a nivel local", de acuerdo con lo que se informó y consta en el sitio oficial de la repartición nacional. La gestión de SOMICA DEM había sido no sólo un fracaso, sino un escándalo. La intervención impuesta por el Gobierno, a cargo de David de la Barrera y todavía vigente, reveló varias situaciones anómalas.
Aquel convenio fue postulado oficialmente como un quiebre en la historia de la minería provincial y dotaba a CAMYEN de un yacimiento concreto al cual dedicar sus afanes. A un año de la firma, lo más significativo que ha logrado la empresa es el secuestro de 60 kilos de rodocrosita carente de la documentación legal para ser transportada, hecho policial cuyos detalles surgirán de la investigación judicial, que se desarrolla por el momento en la Justicia Federal pero podría pasar al fuero local, pero en el que no puede desconocerse la responsabilidad que a la estatal le compete. Son 60 kilos, no un par de guijarros que podría extraer un pirquinero por fuera del circuito regular.
Esta circunstancia concreta y comprobada abona las extendidas sospechas de que la CAMYEN, lejos de los altos objetivos planteados en el convenio con Fabricaciones Militares, sigue el rumbo de otras sociedades del Estado y se ha transformado en enclave para el pago de favores políticos con designaciones de alta remuneración para parientes, amigos, acólitos y demás afectos, además de contratos de lo más sugestivos que, al no regirse este tipo de sociedades con los reglamentos de la administración pública, están exentos de controles. 60 kilos de rodocrosita irregular: las cosas no parecen haber cambiado demasiado desde SOMICA DEM.